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El retorno del ciudadano en movimiento

Armando Rivera Castillejos

Coordinador municipal de Querétaro por Movimiento Ciudadano

Por Nicte-Há Rico Sosa

Fotos Hugo Camacho

A 20 años de haber gobernado la capital, el empresario y político queretano presenta su libro, rememora el Querétaro de calles empedradas y comparte la poderosa razón familiar y social que lo impulsa a volver a la escena pública.

¿Qué necesidad hay de regresar a la política cuando se tiene una vida empresarial consolidada y la tranquilidad económica resuelta? Esta es la pregunta que, con frecuencia, le hacen sus amigos a Armando Rivera Castillejos. Y su respuesta es contundente, despojada de egos: “Gracias a Dios, ninguna necesidad. Lo hago por la misma motivación que me movió a los 31 años: no me gusta el México y el Querétaro que le estamos dejando a los jóvenes”.


En una charla íntima y reveladora desde la calidez de su hogar, y rodeado del amor y apoyo que le profesa su esposa Alejandra, Armando Rivera, Coordinador Municipal de Querétaro por el partido Movimiento Ciudadano a propósito del lanzamiento de su libro, Un ciudadano en movimiento, el exalcalde capitalino abre las páginas de su memoria, analiza el crecimiento acelerado del estado y confiesa los claroscuros de una trayectoria marcada por la entrega absoluta al servicio público.


Para Armando, hablar del presente exige evocar el pasado. Aunque nació en Acapulco, se define como un queretano de cepa con 49 años residiendo en esta tierra. Recuerda con precisión su llegada en 1977, cuando un letrero naranja en la antigua Cuesta China anunciaba una población de apenas 200 mil habitantes.


“Llegué de una ciudad cosmopolita a un pueblo precioso de calles empedradas”, relata con nostalgia. Eran los tiempos en que la única tienda de autoservicio era la Comercial Mexicana al lado del Mercado Escobedo, y su juventud transcurría a bordo de una bicicleta, recorriendo desde Álamos hasta el Centro Histórico con total seguridad para disfrutar de los preparados de fruta en La Calabaza o las tardes en La Mariposa.

Sin embargo, ese Querétaro nostálgico dio paso a una metrópoli pujante. Un crecimiento que, a decir del economista, no es nuevo ni del 2026, sino un proceso histórico que hoy exige un ordenamiento vial e infraestructural urgente. “Hoy tenemos gobiernos con mucho recurso económico, pero que están dejando de lado la infraestructura de ciudad por hacer obras faraónicas”, apunta con mirada crítica.


Detrás del hombre de números, del economista y del empresario que hoy comparte créditos con sus hijos Armando y Alejandro en el desarrollo de vivienda y la cervecería artesanal Punto Medio, habita un ser humano que ha buscado la sensibilidad en las humanidades.

Gobernar, para Rivera, siempre fue sinónimo de cercanía. De ahí nacieron programas icónicos como el Miércoles Ciudadano o Armándolo Juntos en tu Colonia. Sin embargo, la alta gestión pública exige sacrificios que se pagan en el entorno más íntimo. Con total honestidad, Armando comparte una anécdota entrañable que no quedó plasmada en el libro: “Un día, estando en la regadera durante mi precampaña a la gubernatura, mi hijo Alejandro, de entonces 12 años, me esperó para decirme: ‘Papi, yo no quiero que seas gobernador, porque cuando fuiste presidente municipal nunca te veía’. Eso te rompe el corazón. Es de lo que más me arrepiento”.


Esa vivencia llegó tan hondo en la familia que hoy da nombre a la cerveza de su hijo: Punto Medio, un recordatorio constante de que la vida debe mantener un equilibrio perfecto entre lo profesional, lo personal y el esparcimiento.


Tras una larga y única militancia en el Partido Acción Nacional, Armando Rivera explica que su incorporación a Movimiento Ciudadano obedece a una coincidencia ideológica con la socialdemocracia liberal y a la apertura estatutaria del partido, donde al menos la mitad de las candidaturas pertenecen a ciudadanos sin militancia. A sus 61 años, el exalcalde se visualiza listo para dar “el último estirón” por el estado que le ha dado todo. No le interesan los elefantes blancos; prefiere enfocar su experiencia dijo, en regresar a las bases: seguridad, desarrollo económico y valores cívicos.

Gobernar, para Rivera, siempre fue sinónimo de cercanía. De ahí nacieron programas icónicos como el Miércoles Ciudadano o Armándolo Juntos en tu Colonia


Para cerrar, lanza un llamado enérgico a las nuevas generaciones, a las mujeres y a los ciudadanos en general a no quedarse de brazos cruzados: “La política es tan importante que no se la podemos dejar solo a los políticos. Hay que participar, porque si no participas, no se vale quejarse”, concluye el ciudadano que hoy, más que nunca, se mantiene en movimiento.


Con la amabilidad que lo caracteriza, con el gusto de platicar en la construcción del desarrollo en el estado; preservar la nostalgia y enfrentar con orgullo la modernidad, Armando en esta charla periodística, se compromete a trabajar por el bienestar de la ciudadanía. Así, en el sitio cómodo de reflexión de este personaje político, lo captamos con sus mascotas, que le recuerdan lo maravilloso que es vivir minuto a minuto, con consciencia y responsabilidad.



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