Valeria Guerrero Ángeles

Delegada de Epigmenio González

Por Nicte-Há Rico Sosa
Fotos Démian Chávez

La meta es clara: cada visita a una colonia debe traducirse en soluciones concretas e inmediatas para los vecinos.

Llegamos a la comodidad de la oficina de la Delegada de Epigmenio González, de la que Valeria Guerrero difícilmente disfruta porque su agenda diaria está en la calle, con la gente, con las familia y entre los aconteceres diarios del lugar. Dejó atrás por unos minutos las botas, el casco y el chaleco para mostrarnos en esta entrevista el ser humano que mueve el deseo de apoyar y con orden dar solución a la continua problemática, de uno de los sectores más poblados del estado. Al frente de una de las demarcaciones más pobladas, densas y vibrantes, entiende que el servicio público es, ante todo, un ejercicio profundo de empatía y honestidad.


La zona que lidera Valeria Guerrero cuenta una historia de rápido crecimiento demográfico e industrial que se aceleró de forma crítica a partir de 1995. Este dinamismo trajo consigo complejidades urbanas y sociales significativas. Lejos de amedrentarse, la delegada rinde homenaje a las luchas sociales históricas de los propios colonos, quienes a base de organización lograron dotar de servicios básicos a sus calles.


“La ciudadanía no acude a las oficinas gubernamentales por pasatiempo; lo hace por necesidad, muchas veces en momentos de alta vulnerabilidad. Por ello, la empatía y la comunicación directa sobre lo que es posible o no en la gestión pública son fundamentales. Ser francos genera confianza y fortalece la relación con la comunidad”, afirma Guerrero, quien destaca sentirse profundamente acompañada por líderes comunitarios dotados de una gran voluntad de colaboración.


Con sus más de 10 años de experiencia trabajando en la Administración Pública en el Estado de Querétaro, ella misma lo expresa, especializarse en temas de género, justicia y paz. “Estoy certificada para capacitar a población en general y tengo amplia experiencia en la elaboración de programas y políticas públicas desde un enfoque interseccional, así como en gestión de recursos públicos”, presentación que no cabe la duda, porque se reconoce el trabajo de campo y su gran amor por la justicia social.


Para la delegada, la clave para reconstruir el tejido social exige recuperar y dignificar el espacio público como punto de encuentro natural. Bajo esta premisa, su gestión impulsa una estrecha colaboración con los planteles escolares locales para rehabilitar la imagen urbana mediante el arte y actividades comunitarias que alejen a los jóvenes de situaciones de riesgo.


Adicionalmente, programas insignias como ‘Acción por tu Salud’ marcan la pauta de su administración al acercar servicios médicos gratuitos y apoyos esenciales —tales como aparatos auditivos y lentes— a las zonas con mayor índice de marginación. “La meta es clara: cada visita a una colonia debe traducirse en soluciones concretas e inmediatas para los vecinos”, puntualiza.

Vocación y el liderazgo femenino “invisible”

La trayectoria de Valeria Guerrero en el servicio público no es fortuita. Su transición desde el derecho corporativo germinó durante sus años universitarios, cuando su participación en el bufete jurídico gratuito le reveló las profundas necesidades legales y sociales de los sectores vulnerables. Desde sus inicios en los movimientos estudiantiles —donde reguló procesos electorales para priorizar el debate académico sobre los recursos económicos— hasta su experiencia en la Secretaría de Gobierno mediando conflictos sociales complejos, Guerrero ha consolidado una carrera marcada por la cercanía con la gente que inició formalmente a sus 19 años.


Un eje transversal en su visión es la perspectiva de género aplicada a la toma de decisiones. A nivel estatal, reconoce un avance histórico: hoy la paridad de género es un precepto constitucional y un derecho humano blindado. Sin embargo, enciende las alarmas frente a los retrocesos federales en materia presupuestaria y de autonomía para las políticas de género, advirtiendo que la falta de recursos afecta la transversalización de estas agendas y el apoyo integral a víctimas de violencia.


En el plano local, Guerrero observa dinámicas comunitarias muy claras: “En las colonias, las mujeres son las principales cuidadoras y las gestoras más activas. No obstante, muchas de ellas operan desde un liderazgo invisible; no se reconocen a sí mismas como las líderes que son”. Convencida de que poner a las mujeres en el centro mejora drásticamente la solución de problemas, implementó módulos pioneros de atención a víctimas de violencia en la delegación y gestionó apoyos productivos para impulsar decenas de emprendimientos femeninos.


Para terminar nuestra plática, recuerda que es hija de una familia trabajadora, Valeria atribuye sus motivaciones al ejemplo honorable de sus padres y aspira a dejar un legado similar, manteniendo como prioridad la tranquilidad y bienestar de las familias queretanas. Fuera del ámbito gubernamental, mantiene una vida activa donde equilibra el trabajo con el deporte, sus relaciones personales y la promoción de agendas de mujeres.

Al mirar al horizonte, proyecta un Querétaro moderno con soluciones metropolitanas coordinadas en servicios urbanos y seguridad.



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