El susurro de la Sierra en el alma
Por Nicte-Há Rico Sosa
Fotos Démian Chávez
Orgullosa de su origen y con un profundo amor por Arroyo Seco, la Directora de Control Patrimonial del Estado de Querétaro impulsa la riqueza de su municipio, sus costumbres y tradiciones, demostrando que gobernar también es un acto de sensibilidad.
Detrás de la precisión que exige la ingeniería financiera y el resguardo de los bienes públicos de Querétaro, habita una mujer que respira el aire puro de la Sierra Gorda y cuyo corazón late al compás del huapango. Doris Peralta es un puente viviente entre la alta responsabilidad técnica y la calidez de sus raíces. Como empresaria, funcionaria y, sobre todo, como una orgullosa hija de Arroyo Seco, ha demostrado que el servicio público sólo encuentra su verdadero propósito cuando se nutre del genuino amor por la comunidad.
Como titular de la Dirección de Control Patrimonial del Estado, Doris enfrenta diariamente el reto de administrar los bienes públicos con absoluta transparencia y eficiencia. Su especialidad en Ingeniería Financiera le otorga la rigurosidad técnica necesaria para mantener inventarios precisos y planeaciones responsables. Sin embargo, su verdadera maestría radica en no perder de vista el factor humano. Para ella, todo esfuerzo cobra sentido únicamente cuando se traduce en el bienestar de las familias queretanas. Su liderazgo se sostiene sobre pilares de honestidad, disciplina y una comunicación abierta con su equipo, recordando siempre que detrás de cada cifra en un balance, hay personas y necesidades reales.
Al hablar de su tierra, el rostro de Doris se ilumina. Con una sensibilidad desbordante y la alegría de viajar cada fin de semana a su casa de descanso —el refugio perfecto tras las exhaustivas jornadas de oficina—, disfruta convivir de cerca con su gente, llevando siempre propuestas y buenas noticias que despiertan la ilusión de la comunidad. Describe a Arroyo Seco como un lienzo de paisajes imponentes, pero recalca que su verdadera riqueza radica en la nobleza de sus habitantes.



Para Doris, Arroyo Seco no es solo un punto en el mapa; es su hogar y la fuente de los valores que guían cada uno de sus pasos. Por ello, ni siquiera una reciente lesión en el pie ha sido pretexto para detener su andar; con la misma determinación de siempre, continúa cercana a la gente y liderando proyectos que beneficien a este hermoso rincón serrano.
“Arroyo Seco es ese lugar donde todavía nos conocemos por nuestro nombre, donde la solidaridad es la norma de convivencia diaria y donde cada rincón se siente como un hogar compartido”, expresa con emoción.


Su amor por el municipio se traduce en un profundo respeto y promoción activa de sus expresiones culturales:
Artesanos y productores locales: Manos trabajadoras que moldean la identidad de la región y a quienes busca visibilizar con orgullo.
Cocineras tradicionales: Verdaderas guardianas de recetas ancestrales que alimentan el alma colectiva de la Sierra.
El huapango: Esa melodía que resuena en el alma de su gente y que representa la alegría y el espíritu indomable del pueblo serrano.
Gracias a su formación en Administración de Empresas Turísticas, Doris visualiza un Arroyo Seco próspero y moderno, pero con un alma intacta. Su gran anhelo es abrir nuevos caminos para el talento local mediante la promoción turística y las herramientas digitales, permitiendo que los emprendedores y artesanos de la Sierra trasciendan a nivel nacional.
Inspirada por su familia y por el susurro constante de los ríos y montañas de Arroyo Seco, Doris Peralta avanza con la mirada puesta en el horizonte. Su mayor deseo es ser recordada como una mujer perseverante que, sin importar qué tan alto haya llegado en su vida profesional, jamás olvidó el camino de regreso a casa ni el amor por su gente.


