Ángela Macias Olvera

Lo que ellos quieren: ¿Una mujer puede cortejar a un hombre?

Por Ángela Macias Olvera

DISEÑADORA DE ESTILO

En México y Latinoamérica no está completamente normalizado, culturalmente, que una mujer tome la batuta al momento de elegir a su “chico ideal”. Aún existen muchos estigmas y cierto conservadurismo en nuestra cultura. ¿Una mujer puede cortejar a un hombre? Para entender esto se analizaron diferentes experiencias de citas entre mujeres y hombres.

Cuando ella da todo

Él inicia todo de la forma normal, tradicional. Pero después, ella cambia la dinámica: invita, propone, paga y cuida. Para ella lo importante es la conexión.

¿El resultado? Ella dio mucho… pero no sintió reciprocidad, ni esa sensación de sentirse especial. Y cuando ella dejó de estar disponible, él reaccionó. Chicos, valoren cuando nos tienen.

Conexión intermitente

En esta experiencia hubo química, conexión en un primer instante. Pero después él aparecía cuando ella desaparecía y cuando ella estaba, él se alejaba. No funcionó, pero no por su iniciativa, sino por la dinámica tóxica. No todo depende de quién da el primer paso.

La mujer directa

Este caso, una mujer decidió invitar al chico que le encantaba. Desde la primera cita fue clara al mencionar que le gustaba, al igual que los hombres tienen iniciativa con la que les gusta. Tuvo éxito, pero en la segunda cita él responde: “estoy ocupado”.

Así ella experimenta lo que muchos hombres sienten ante el rechazo. Esta negativa genera insistencia, pero la realidad es que cuando alguien quiere, encuentra el tiempo. Así que ahí viene la cruda verdad, tal vez a él no le gustas tanto o no le gustas en efecto. Así que chica, date cuenta.

La iniciativa malinterpretada

Cuando una mujer es directa, algunos hombres lo leen mal: piensan que busca algo casual. No porque sea cierto, sino porque no están acostumbrados. Y aquí está el choque cultural, pues lo más común sigue siendo que el hombre se acerca, conquista y busca.

El reto 

La mujer sí puede dar el primer paso. Puede invitar, besar, declararse, elegir. Y sí, muchas relaciones empiezan así. Pero algo interesante sucede después; aunque ella inicia, muchas veces la relación vuelve a una dinámica donde él retoma el rol tradicional ¿Biológico o cultural?, probablemente los dos.

Retos de tomar la iniciativa: el rechazo

El rechazo es parte del proceso. El “no” ya lo tienes; vale más la pena ir por el “sí”. Además, no está mal visto. Si le gustas a un hombre, lo tomará como algo lindo y emocionante. De hecho, muchos hombres buscan exactamente eso: una mujer segura, clara, directa y cariñosa. Para ambos, la clave está en la reciprocidad. Ahí se construye el valor de una relación. Al hombre le nace ser conquistador, pero también le gusta sentirse cuidado, sentirse en paz dentro de una relación. Chicas, eso implica menos celos y menos drama. ¿Tarea difícil? Tal vez.

Hay relaciones duraderas que empezaron porque ella dio el primer beso o invitó a salir. Así que, chica, atrévete a ir por ese chico. Pide lo que quieres. ¿Qué estás esperando? Si ellos no lo hacen… ¿quién dijo que no podemos hacerlo nosotras?