Un sueño con Mirada Propia

Escribir estas líneas es, para mí, mucho más que cumplir con una formalidad editorial; es el testimonio de un viaje que comenzó hace cuatro décadas. A lo largo de mi trayectoria periodística, he tenido el privilegio de recorrer los pasillos de la cultura, capturar la esencia de nuestra sociedad y entablar diálogos profundos a través de la entrevista. Hoy, ese camino me conduce a este momento cumbre: el nacimiento de Miradas Querétaro.


Esta revista no nació de la nada; es un sueño que fue cobrando vida entre libretas de taquigrafía, la pluma y las grabadoras; entre cámaras fotográficas y herramientas digitales; entre la vieja escuela y la vanguardia. Somos un puente periodístico entre el respeto al pasado y la curiosidad por el futuro, unidos al pulso constante de nuestra ciudad y la calidez de nuestra gente.


En cada página de esta edición impresa deposito el gran cariño que le profeso a este oficio. Mientras el aroma a tinta y la textura del papel representan la pausa y la elegancia que nos definen —convirtiendo este ejemplar en una pieza de curaduría para su biblioteca—, nuestra plataforma web se convierte en el punto de encuentro donde la narrativa visual cobra movimiento. Ahí, las historias se profundizan con contenidos exclusivos y galerías extendidas, rindiendo homenaje siempre a los personajes y eventos que dan identidad a nuestro estado, ahora con un alcance global gracias a colaboradores que ofrecen un matiz internacional.


Al mirar atrás, el sentimiento que predomina es la gratitud. Llegar a este punto ha sido posible gracias a la confianza que he sembrado durante estos cuarenta años de periodismo. Quiero agradecer profundamente no solo a mis grandes maestros, sino también a quienes me abrieron las puertas para recabar información. Valoro ese acceso porque saben que siempre he sido una celosa guardiana de mi contenido, cuidando con respeto cada fotografía, cada palabra y, sobre todo, la integridad de cada persona que me confía su historia.


Llegar a este mayo de 2026 me llena de orgullo. Miradas Querétaro es, en esencia, mi compromiso renovado con ustedes, mis lectores y aliados, para seguir contando historias con la misma pasión del primer día, pero con la visión y el cuidado que solo otorgan los años de experiencia.


Hay sueños que tardan años en madurar; no por falta de prisa, sino porque requieren de cada vivencia y de cada crónica para encontrar su voz definitiva. En esta primera edición, nos honra presentar en portada perfiles que encapsulan la vocación de servicio de nuestra pujante ciudad, como la presidenta y expresidentas del DIF, figuras que han sido pilares fundamentales en la construcción de nuestro tejido social.


Espero que disfruten de este ejemplar tanto como yo he disfrutado el camino para llegar a sus manos. Gracias a mi familia, al gran equipo de Miradas Querétaro y a todos los que han creído en mí.

Dedicado a la memoria de
Jesús López Anduray y Wilberth Rico y Aguilar.

Atentamente
Nicte-Há Rico Sosa
Fundadora y Directora General