Claudia Nevárez Lázaro

Claudia Nevárez Lázaro

Directora de Nevárez Arte y Cultura

Por Nicte-Há Rico Sosa

Fotos Démian Chávez

El arte no tiene comparación cuando es una interpretación única, magistral e inclusiva

En el panorama actual de Querétaro, el arte ha dejado de ser un espectador silencioso para convertirse en un protagonista de la evolución social. Al frente de esta “revolución creativa” se encuentra Claudia Nevárez, una gestora cultural que ha sabido leer los tiempos: Querétaro no solo vive una época de oro, sino una era de profesionalización exigente donde el arte es, finalmente, reconocido como un generador de impacto económico y humano.


Para muchos, el arte termina donde empieza el negocio. Para Claudia, ahí es donde realmente comienza. Como Directora de Nevárez Arte y Cultura, su mayor desafío ha sido sensibilizar a directores e instituciones para que vean las actividades artísticas no como un simple “entretenimiento”, sino como una herramienta de formación y desarrollo emocional: “más que verla como una época de oro creativa, la considero una época de evolución y revolución con muchas oportunidades no solo de manera local si no de manera nacional e internacional”.

El desafío ha sido que el empresario entienda que el arte no es solo entretenimiento, es un plus de formación y comprensión.


“Al contar con arte y cultura en tu evento, dejas una semilla que fortalece el tejido laboral, social y humano; sensibiliza todo el entorno”, afirma Claudia con la seguridad de quien ha visto al arte desestresar a los entornos corporativos más rígidos.


Uno de los hitos más recientes de su gestión fue la integración del talento artístico en el Congreso de Empresarios 2026 que se efectuó en el estado de Querétaro. Claudia logró romper la formalidad a veces “cansada” de los negocios a través de experiencias inmersivas, como el taller de muñecas Lele, donde los ejecutivos lograron una desconexión total de su rutina al conectar con las raíces indígenas y el dialecto de las artesanas.

Claudia Nevárez Lázaro

Este “match” entre el capitán de industria y el artista emergente no es solo filantropía, es una estrategia para mejorar la calidad de vida laboral y una línea directa hacia el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) cultural.

Bajo el sello de Nevárez Arte y Cultura, la improvisación no tiene cabida. Para que un proyecto sea impulsado por Claudia, debe cumplir con un rigor técnico: obras registradas, trayectorias reconocidas y una formación sólida. Esta profesionalización es lo que permite que el arte queretano —desde la emblemática Lele hasta la danza contemporánea y el teatro— compiten hoy en escenarios internacionales.


Quizás el impacto más profundo de su labor es el que ocurre lejos de las luces de los congresos. Claudia se ha propuesto llevar el arte a las comunidades donde la oferta cultural es escasa: “Hoy, la forma de interactuar con los espacios culturales tradicionales, se están transformando desde la sensibilización y visibilización ya que los espacios se encuentran generalmente en la capital o bien en cada cabecera municipal”, por eso asegura Claudia, dependiendo de los proyectos que realiza se permean para la formación de públicos.


El objetivo para este año desde Nevarez Arte y Cultura es abrir nuevos horizontes para niños y jóvenes, alejándose de las adicciones y la inseguridad a través de la expresión artística, con el trabajo, desmitificar que el arte es elitista. “El arte es para todos, solo debemos llevarlos de la mano o acercárselo”, comenta.

Mirada Íntima de Claudia

  • Un rincón para inspirarse: La Sierra Gorda de Querétaro, con sus paisajes majestuosos y las notas de los tríos de huapango.
  • A qué sabe la cultura: Para ella, Querétaro suena a huapango y sabe a maíz; un patrimonio histórico inigualable que lleva en cada pedacito de arte que adorna su hogar.
  • Su legado en una frase: “Seamos sensibles al arte desde nuestras infancias; formemos públicos que vivan el arte, esto nos hará más humanos”.