Alejandra del Hoyo de Rivera
Presidenta del Sistema Municipal para el Desarrollo Integral de la Familia. (2003-2006)
Por Nicte-Há Rico Sosa
Fotos Démian Chávez
EL SERVICIO NO FUE UN PERIODO DE TRES AÑOS, SINO UNA FORMA DE VIDA QUE HOY CONTINÚA PINTANDO CON LOS COLORES DE LA MADUREZ Y LA FE
Un deleite encontrarme con Alejandra Del Hoyo de Rivera, quien fuera presidenta del Patronato del DIF Municipal de Querétaro (2003-2006) durante la administración de su esposo, Armando Rivera; en la intimidad de su hogar y juntas disfrutando de sus exquisitas galletas hechas por ella y de botanas de manzana, así como rodeadas de las travesuras de sus mascotitas, pasamos un par de horas recordando su paso por este maravilloso episodio, que significó transformar la asistencia social en la capital, sin soltar nunca la mano de sus hijos.
En esta charla cálida, juntas recordamos su caminar por este trabajo donde su calidez y su empatía con la ciudadanía, fue una de las características de Alejandra, quien me platicó que el reto más grande no fue la política, sino el equilibrio. Con sus hijos, Alexa y Armando, en edad escolar, estableció una regla inamovible: “a las dos de la tarde, pasara lo que pasara, yo salía corriendo a recoger a mis hijos”.
Confiesa que entró a un mundo desconocido —”yo me casé con un coca-colero que pronto se volvió político”—, pero decidió que su responsabilidad pública no anularía su rol de madre. “Mis hijos siempre fueron mi prioridad”, afirma con la serenidad de quien sabe que cumplió en ambos frentes.
La gestión de Alejandra no fue de rupturas, sino de continuidad y expansión. Al recibir la administración de manos de Araceli (QEPD), decidió fortalecer lo existente: crecimiento en infraestructura. Recibió cerca de 9 centros de atención y entregaron 22 inmuebles funcionando; Dignidad para el Adulto Mayor: Uno de sus proyectos más queridos fue la creación de la Casa del Adulto Mayor cerca del Querétaro 2000.

“Ocupaban un inmueble en el mercado de la Cruz; nada digno”, recuerda. Al quedarse sin presupuesto para el mobiliario, recurrió a la iniciativa privada, logrando equipar cocinas y salas de cómputo gracias a la confianza de las y los empresarios locales. “Programas de Invierno”: Alejandra continuó con la colecta de cobijas que hoy sigue siendo tradición. Recuerda con asombro a un empresario que, ante su tímida petición de 30 cobijas, le donó 4,000 piezas anualmente. Niñez en situación de calle: logró un Querétaro donde no se veían niñas y niños trabajando en los cruceros, gracias a un programa integral que incluía a las madres con proyectos productivos, como la creación de cojines que se vendían en las tiendas del DIF.
Hoy, Alejandra sigue sirviendo, pero desde un lugar distinto. Desde hace cuatro años imparte la clase de “Arte y Emociones” en la Casa de la Mujer del DIF Estatal. “Yo tengo que dar algo de lo mucho que la vida me ha dado. Me involucro, se vuelven mis amigas, mis confidentes… si algo sé de arte, voy a enseñar esto”, dijo. Muchos sabemos que mi entrevistada es amante de la pintura, visitamos su estudio y al igual que las paredes de su hogar, nos llama la atención los colores, el mensaje que presenta, su alegría y en resumen todas sus emociones en cada una de sus obras. “Me encantaría, un día ser parte de la creación de una gran Casa de la Mujer donde recibamos la calidez, la atención, la orientación y el cuidado que cada una de ellas necesita”.
Incluso, Alejandra colabora con el Santuario de la Virgen Desatadora de Nudos, pintando y grabando imágenes para recaudar fondos y, junto con el padre Jorge, venderlas. Demasiada suerte tuve en este encuentro, que yo me llevé mi propia virgen elaborada por la artista.
Para Alejandra Del Hoyo, el servicio no fue un periodo de tres años, sino una forma de vida que hoy continúa pintando con los colores de la madurez y la fe. Regresando a la entrevista, ella reconoce los retos de una urbe que creció exponencialmente. Le preocupa la seguridad y la pérdida del sentido de comunidad: “Hoy sales y no conoces a nadie”. Su mensaje para las nuevas generaciones es claro: “menos tecnología y más presencia, el reto es que cada día seamos mejores personas… ser generosos y compasivos con el que más lo necesita, no voltearte e ignorar”.
- Logro destacado: Crecimiento de 9 a 22 Centros de Atención Familiar.
- Proyecto insignia: Casa del Adulto Mayor (Querétaro 2000).
- Hobby actual: Pintura y clases de arte para mujeres.
- Frase: “Ayudar no es solo dar, es transformar realidades”.








