Marcela Torres Peimbert

Construir Comunidad en la era de la individualidad

Marcela Torres Peimbert

Presidenta del Sistema Estatal DIF (2003-2009)

Por Nicte-Há Rico Sosa

Fotos Démian Chávez

EL VERDADERO LIDERAZGO NO SE RETIRA, EVOLUCIONA Y ES EL CASO DE ZONA VIVA

Esta entrevista con Marcela Torres Peimbert, es sin duda una pieza de colección para la revista Miradas, no solo hace un balance de su paso por el DIF estatal y el Senado de la República, sino que ofrece una visión crítica y constructiva sobre el futuro de Querétaro, conectando su experiencia pasada con proyectos innovadores como “Zona Viva”; con esa capacidad reflexiva que le caracteriza, con ese estilo propio de comunicar, nos demuestra que el liderazgo auténtico no se retira, evoluciona para seguir construyendo comunidad.


A más de dos décadas de haber liderado el DIF municipal y estatal, en el periodo de Francisco Garrido, como presidente municipal y después como gobernador, Marcela Torres Peimbert mantiene la misma claridad y pasión que la llevó a estar presente en las comunidades más alejadas de Querétaro hasta estar en la tribuna del Senado. En una charla profunda, la ex primera dama y legisladora reflexiona sobre el pasado, el presente y la urgente necesidad de “abrazarnos entre paisanos” para rescatar nuestra paz social.


Para Marcela, el programa que marcó un hito en su gestión fue “Redes”. Su convicción es sencilla pero poderosa: el gobierno no puede solo, “si nos abrazamos entre paisanos, dando un poco de nuestro corazón y talento, logramos una sociedad armoniosa”, afirma. Aquel proyecto logró que en los 18 municipios la ciudadanía se apropiara de lo público, transformando parques y centros comunitarios en espacios de vida y aprendizaje.


Su transición a la política nacional no fue un distanciamiento de su base social, sino una amplificación de la misma. Como Senadora, Marcela fue pieza clave en los debates en torno a la reforma constitucional en materia de paridad, que hoy obliga a los partidos políticos a postular candidaturas en igualdad de condiciones entre mujeres y hombres, así lo confirmó.

Marcela Torres Peimbert

Pero su legado legislativo también tiene rostro de mujer y de infancia: el Registro Nacional de Deudores Alimentarios. Una iniciativa que, según relata, nació de la mano de la asociación civil queretana “Mamás en Acción”, tras constatar en el DIF el entorno angustiante que vivían miles de familias ante la irresponsabilidad económica de los padres.

Con la mirada aguda de quien conoce el estado, Marcela identifica nuevos desafíos que no existían hace 20 años: el incremento en las adicciones, la inseguridad nacional y, de forma muy particular, la alienación digital. “Estamos tan individualizados, tan metidos en los celulares, que estamos rompiendo la comunidad. Tenemos menos lazos con vecinos y parientes, elementos indispensables para la felicidad”, lo afirma con convicción.


Ante este panorama, Marcela propone una solución que ya está dando frutos: “Zona Viva”. Lo que comenzó como un terreno baldío habitado por la delincuencia en la colonia La Joya, hoy es una asociación civil que beneficia a más de 8,000 personas. Este espacio es el modelo que, según Torres Peimbert, deberían seguir las políticas públicas modernas, aquí nos enumera:

  • Rescate de espacios: convertir baldíos en oasis de naturaleza.
  • Salud física y mental: el contacto con la tierra genera endorfinas y combate el sedentarismo.
  • Comunidad Real: salir del celular para encontrarse con el vecino entre hortalizas y clubes de lectura.


Al ser cuestionada sobre cómo mantener sus ideales intactos, Marcela se aleja de la pretensión y señala a sus “tres grandes maestros”: sus hijos y, ahora, sus nietos y nueras. Para ella, el éxito no está en los cargos, sino en la capacidad de sostener la mirada de los suyos, con la limpieza que da la congruencia entre lo público y lo privado.


Desde su lugar de paz, Marcela Torres Peimbert envía un mensaje a las jóvenes que aspiran al servicio público: “La única manera de tener el Estado que soñamos es construyéndolo nosotras mismas. Es una aventura intensa, sin certezas, pero apasionante”, así es como reconocemos el trabajo de esta mujer que sigue entregando compasión su sabiduría para el beneficio de Querétaro.